En estos días, el resultado de las
elecciones en los Estados Unidos ha ocupado un espacio importante en los
medios. No es para menos. Sin embargo, predominan los análisis
seudosociológicos, teñidos de psicologismo; una sarta de lugares comunes y
frases hechas, como "la insatisfacción con la clase política";
"la dictadura del duopolio", etc. y manifestaciones de preocupación que rayan en el histerismo más pequeñoburgués.
¿Qué importancia tiene hablar de las elecciones en los Estados
Unidos? Que, tal como está pasando en América Latina y Europa, la derecha más
reaccionaria gana posiciones.
Sin embargo, respecto de lo que estos análisis basados en las
teorías de la "ciudadanía" y "la·clase política" no se
pronuncian es el malestar con un sistema económico y social basado en la
privatización, la concentración de la riqueza, la superexplotaciòn de la mano
de obra, la subordinación del Estado y los gobiernos de todo el mundo a los
intereses de las transnacionales y la gran empresa.
El que la derecha avance, significa precisamente que el gran empresariado y las
transnacionales siguen hegemonizando, y lo seguirán haciendo, nuestras pálidas
democracias para seguir profundizando esas características del modelo y
que son precisamente las que despiertan insatisfacción, protesta social y
desafecciòn con el sistema político.
Una manera elegante y muy intelectual de hacerle el quite a tomar
una posición frente a la situación política. Lo grave de todo esto es que a la
crisis del neoliberalismo que se viene manifestando desde el 2008 -y de la que,
como en el cuento del lobo, todos los años se anuncia su resolución
definitiva- con resultados como el de Estados Unidos lo mas probable es que
solamente le abra paso al surgimiento de los populismos de derecha lo que va a
profundizar sus aspectos màs retrògrados.
O ¿es que alguien piensa que como Trump gano por la
insatisfacción de los norteamericanos con el sistema, los tradicionales clanes
como los Clinton o los Bush y por la pérdida de empleos, va a ser un gobierno
progresista? Eso es tan absurdo que nadie se atrevería a sostenerlo aún cuando
diga al mismo tiempo que gano el descontento. No. Ganaron los mas
reaccionarios, gano el gran empresariado, los militaristas y las corporaciones.
Tal como hace poco ganaron Macri en Argentina y el impechment en
Brasil, el NO en la consulta por los acuerdos de paz en Colombia; como intentan
hacerlo con el referèndum revocatorio en Venezuela.
Como intenta hacerlo la derecha en Chile boicoteando desde un
principio las reformas del Gobierno de la Presidenta Bachelet, lo que era
lógico y esperable, contando eso sì con sus propias contradicciones; las
vacilaciones al interior de su coalición que fue de "la
retroexcavadora" a la "responsabilidad fiscal".
Las tareas de la izquierda, como titulò su columna el compañero
Miguel Crispi en El Mostrador, consisten en darle una
direcciòn a esta crisis, señalar objetivos y tareas al movimiento democràtico;
no conformar un tercer referente distinto al "duopolio", que es lo
que insistentemente plantea el diputado Boric a travès de su cuenta en
twiter.
Si es necesario formarlo, será una conclusión de las tareas
políticas que la izquierda y el movimiento social se planteen.
No hay comentarios:
Publicar un comentario